Esta técnica, utilizada en particular por las remachadoras orbitales y radiales, ofrece numerosas ventajas respecto a los métodos tradicionales.

El ensamblaje por fluencia se basa en el principio de deformación progresiva de un material bajo el efecto de una tensión aplicada a lo largo del tiempo. A diferencia de los métodos de unión tradicionales, como la soldadura o el atornillado, que pueden provocar importantes tensiones locales y daños en las piezas, la unión por fluencia permite una distribución más uniforme de las tensiones, lo que reduce el riesgo de fallos prematuros.

Ventajas de la unión creep:

– Resistencia superior: al permitir la deformación controlada del material, el ensamblaje por fluencia fortalece la conexión entre las piezas, proporcionando una resistencia superior al estrés mecánico y la vibración.

– Flexibilidad de diseño: este método permite ensamblar piezas de formas complejas o de diferentes materiales, proporcionando así mayor libertad en el diseño del producto.

– Ahorro de costes: el tiempo de ciclo corto da como resultado una mayor productividad. El alto nivel de repetibilidad del proceso no requiere un control del 100% de los montajes realizados.

Consejos para optimizar procesos:

– Elija el material adecuado: el éxito del conformado por flujo en frío depende en gran medida del material utilizado. Asegúrese de seleccionar materiales que sean compatibles y que tengan propiedades de deformación adecuadas.

– Control de parámetros del proceso: La presión y el tiempo son parámetros críticos a controlar durante la unión por fluencia. Asegúrese de ajustar estas configuraciones según las especificaciones de su pieza y sus objetivos de calidad.

– Garantizar una formación adecuada: Formar a su personal es fundamental para garantizar procesos eficientes y seguros. Invertir en programas de capacitación y certificación para garantizar el dominio de las técnicas y equipos.